8 de Marzo, día internacional de la mujer.
Ojalá no tuviéramos que celebrar este día ni muchos otros. Eso significaría que no serían tampoco necesarias políticas de igualdad ni leyes de violencia de género.
No se formarían debates sobre nuevas leyes ni decretos que nos llaman borrachas ni hubieran surgido las feminazis.
Mientras que antes de salir al trabajo, la mujer siga mirando hacia atrás, por si ha dejado todo preparado. Mientras tema no parecer ni demasiado tonta, ni demasiado zorra, mientras tenga el ojo crítico encima evaluando la ropa que lleva o como se comporta; existirá un día de la mujer.
Esa mujer luchadora, con hijos y con trabajo que sigue sin parar dentro y fuera de casa. La independiente que debe demostrar más que otros para llegar a la cima. La mujer que debe pedir perdón cuando responde o habla demasiado.
Todas esas mujeres existen y no son ni histéricas ni amargadas. Existe ese día a día real en el que la mujer sigue llevando más peso que el hombre, para recibir el mismo reconocimiento o menos…
Por ti, por mi… ¡Hoy es tu día!





