Eso dicen y nos cuentan una y otra vez. Pero yo me resisto a creerlo.
Será difícil superar esta situación de estacionamiento en el que no podemos ni trabajar ni relacionarnos.
Será difícil dar ese paso de salir a la calle y pararse, antes de abrazar o besar. Saludar en la distancia, sonreír sin que se puedan distinguir tus labios a lo lejos.
Será difícil.. pero me mantengo en la esperanza.
Pasamos los días luchando con la tecnología para que nuestros hijos no pierdan sus clases. Maestros que han aprendido a difundir la leccion hasta con un dibujo animado.
Videollamadas para poder quedar con los amigos y hablar con los nuestros, incluso más que antes…
Porque hemos aprendido y seguimos adelante, que los que están lejos están aún más cerca. Que los cercanos, se vuelven indispensables y que la libertad que era tan nuestra, se ha convertido en un derecho que ganar en cada día que pasa.
Nos hemos hecho prisioneros de nuestra individualidad y egoísmo para darnos cuenta que sólo podremos ganar la batalla si existe el nosotros. Tú y el vecino, tú y tu familia, tú con tus amigos y tus fuerzas, pensando que podremos con ello.
Porque si de algo estoy convencida es de que podremos salir, ganar y conseguirlo. Con la fortaleza que te aporta la colectividad y ese espíritu arraigado de que la unión hace la fuerza.
Tú podrás, yo podré… Aunque decaigamos a veces, aunque la tristeza se nos instale a ratos.
Saldremos y volveremos a ser nosotros mismos, aún mejores y más fuertes 💪🏼
