
A por el sábado!


Ya estamos hartos de escuchar eso de la nueva normalidad.
Pero hablar de normalidad después de estos meses es extraño.
Tenemos que normalizar el hecho de ir con la mascarilla a todos lados. Sí, por simple responsabilidad ciudadana.
Tenemos que normalizar el no darnos abrazos ni besos para saludarnos. Y normalizar ir con guantes y la cara tapada, aunque sea verano y suframos los. 40 grados.
Quizás vayamos a la playa o la piscina. Pero no será lo mismo.
Porque no tendrás al vecino llenándote de arena mientras tú intentas tomar el sol.
Se ha hecho cotidiano el trabajar desde casa, cuando en España parecía ser una ilusión irrealizable.
Se ha vuelto habitual las videollamadas y modos de comunicación virtuales…
No hubiéramos sobrevivido al confinamiento sin esa vida virtual.
Pero qué he aprendido en este confinamiento.
Que el teletrabajo puede ser una realidad en nuestras vidas, pero hacerlo con niños en casa y con su educación a distancia es… Misión imposible 🤦
La educación evaluada gracias a una app, al correo electrónico y wasap.
Nos convertimos en profesores mientras trabajamos y continuamos con las tareas del hogar.
Que los juegos infantiles con amigos se hacen en línea a falta de poder verse.
También que a falta de espectáculos vemos cine en plataformas streaming y disfrutamos de conciertos a través de las RRSS.
Hemos hecho deporte en casa y ya en la calle con horarios y a distancia.
Nos hemos formado y superado. Como personas, como país .
Sigamos adelante pues en esta nueva normalidad, con mascarilla y por fases, pero sigamos 💪🏼







